
Todos, sin excepción, somos inteligentes. Todos los seres vivos, sin minimizar a ninguno poseen el don de la inteligencia. Desde el más pequeño insecto hasta el mamífero más grande poseen algo llamado inteligencia. De eso no hay duda.
Y ni es mucha, ni poca, simplemente es y se posee. El ser humano, que se dice “centro del universo” cree poseer la única Verdad y se dice a sí mismo poseer la “Inteligencia divina” que le heredó un Dios creado por sí mismo a su imagen y semejanza. Mas no es el único ser de mundo que tiene un plan de vida, un dominio de las situaciones y aunque se dice que posee esa inteligencia de dios siempre, siempre ha cometido lo peores errores en contra de su medio ambiente y de sus congéneres ¡Qué inteligente ser!
Hay quien adora medir las inteligencias, de hecho muchos muestran antes que su nombre su cociente intelectual. Es algo bueno, quizás, algo notable, tal vez, pero regularmente no es mostrando una cifra donde la inteligencia hace acto de presencia sino en los actos, en los hechos. A veces, como en el caso de la persona con el cociente intelectual más alto hasta hace poco: Mary Savant, el poseer un cociente tan alto no sirve de mucho ya que para ella, por ejemplo, que podía estar resolviendo grandes enigmas o cuestiones que pudieran ser aportes a la humanidad decidió realizar su una humilde actividad a base de consejos sencillos que cualquier persona con menos cociente podría realizar; sí, daba consejos a las personas en una revista o periódico de los EU, y nada más. Ella que posee la capacidad de resolver dudas mucho más grandes hace un trabajo que muchas, muchísimas personas realizan y algunas de manera mucho más notable. Así que el poseer un número tan elevado de medición de inteligencia, en algunas ocasiones, no es algo que sea primordial y que influya en la vida de las personas o en su entorno.
Claro está, hay mentes brillantes que sí han hecho aportes enormes a la humanidad, como Newton, Einstein, Hawking, claro que sí, pero aparte de Mozart y uno que otro niño genio conocido, ¿Cuántos niños genios han sobresalido en su vida de adultos y cuántos han realizado las grandes hazañas que otros seres humanos con menos número de cociente intelectual han hecho para generaciones posteriores? Se dice por ahí que muchos niños genios con el tiempo se convierten en adultos mediocres; eso sí no lo sé, pero lo que sí es verdad es que regularmente los llamados “genios”, las personas que aportan y que dan su vida, su arte, su literatura, sus descubrimientos y sus actividades buenas o malas casi ninguno tuvo que medir o hacerse medir su capacidad de inteligencia. Además, se he dicho en algunas ocasiones que esas mediciones tienden a ser un tanto fascistas o racistas, y seguramente lo sean, pero hasta no comprobarlo todo se queda en el terreno de la hipótesis y el cuestionamiento.
Y sí, vemos al ser humano haciendo comparaciones sobre las inteligencias entre seres humanos y peor aún entre animales y seres humanos. Por supuesto, el ser humano siempre lleva el primer sitio y es la base o el primer número de la jerarquía de inteligencia; ¿Qué no es el ser humano el “elegido” de dios que le ofreció la “suprema inteligencia”? Pero esto, hacer estas comparaciones y medir las capacidades cognoscitivas y de adaptación diferenciando entre un animal cualquiera y un ser humano resulta, a mi opinión ,bastante poco inteligente por que; ¿Para qué cuestionaríamos las actividades rutinarias, precisas y concretas de un grupo de hormigas o abejas y las comparamos con las actividades rutinarias (sólo eso) de los seres humanos? Resulta que según los estudios los delfines y los chimpancés tienen, por coincidir con el ser humano, una inteligencia superior a las de otros animales ¿pero quién mide esto? El ser humano ¿Y a partir de qué se hace la jerarquía? Del ser humano.
Alguna vez escuché decir: “Sólo los seres humanos pueden crear sutilezas como la música….los animales, como los pollos, sólo crean sonidos dispares, desarmónicos y nada sutiles”. Me preguntaba ¿será cierto, será posible que sólo los seres humanos, a partir de nuestro ambiente y nuestra percepción, podemos crear cosas sublimes como la música; y otra cosa, qué es sublime para el ser humano que no lo sea para otros animales?
Aquí cabe entonces preguntarse ¿Será posible, tal vez, que la medición de las inteligencias está basada sólo en ciertos aspectos de la vida de los seres humanos en donde muchos otros seres humanos quedarán en las medidas más bajas y pobres? Sólo es una suposición, pero es muy probable que sea así. Y sí, muchos humanos de razas distintas han mostrado con esos “test” que su inteligencia puede superar a la de los demás; pero curiosamente hay otro tipo de capacidades que no se miden en esas pruebas y sin embargo son actividades humanas que deberían tomarse en cuenta para considerar a alguien inteligente o notable.
Claro está, en esta época tan humanista (en apariencia) ya muchos han notado que las pruebas de medición de inteligencia no ofrecen muchas respuestas a las distintas actividades humanas y sólo se basan o se apoyan en el pensamiento matemático y lingüístico y en algunas ocasiones en la lógica, sí, aspectos muy conocidos y siempre aplicados en las actividades humanas, pero ¿y la capacidad espacial y rítmica, y la capacidad retentiva, la musical (Que se dice que tiene mucho que ver con la capacidad matemática), la capacidad de observación, la capacidad de empatía y simpatía, el don de la palabra hablada y escrita, la habilidad de representación gráfica y plástica, la habilidad de resolver asuntos o problemas de manera rápida y eficaz, la sincronía de movimientos y pensamientos? En fin, se hace una lista enorme y seguramente habrá muchos aspectos que no son tomados en cuenta cuando se mide la inteligencia.
Que hay personas con poca inteligencia, sí, si es verdad. Hay quienes no poseen ciertas capacidades cognoscitivas, ni curiosidad, ni otras habilidades y a veces se les puede considerar como Tontos, pero tomando la frase de ese personaje literario, aunque más cinematográfico: Forrest Gump: “Tonto es quien hace tonterías..” sí, es verdad, sólo pude ser considerado así alguien que comete un error garrafal y en muchas, muchísimas ocasiones no son precisamente los que han sido medidos con bajos números, en muchas ocasiones los errores más grandes de la humanidad han sido realizados por mentes que se consideraban notables o brillantes.
Claro está, no quiero decir que todo el mundo tiene permiso de ser un estúpido, y que no exista la preparación, no. Siempre hay que ver por que otros aprendan, por que el conocimiento siga creciendo y reproduciéndose en millones de cerebros, eso es verdad, pero a veces, por simple salud mental es mejor no hacer caso a las mediciones de cocientes intelectuales, así sean beneficiosos los números, recuerden, no por poseer un número elevado serán como Einstein o como Carl Sagan por poner un par de ejemplos.
Lo importante de la inteligencia, no es que se posea mucha o poca, sino saber utilizar nuestra dotación. Todos, sin excepción, poseemos un cierto número de inteligencia y eso nos puede llevar a resolver problemas masivos o individuales. Eso nos puede a tomar grandes decisiones o a hacer grandes actos, o simplemente ser alguien que dentro de su comunidad sea tomado en cuenta por su capacidad empática o su forma de ver y resolver las cosas. Sólo quien es notable por sus actos puede ser considerado inteligente o muy inteligente y algunos afortunados serán llamados Sabios.
Pero, la inteligencia, como la personalidad no deberá medirse ni juzgarse a partir de ciertos prejuicios sociales o intelectuales. Si bien, alguien que posee una gran memoria puede pasar por alguien muy inteligente, también puede ser tomado como un simple “memorioso” y ganar concursos de conocimientos, o recitar de memoria largos pasajes de libros, pero a veces, poseer una gran memoria puede ser simplemente una habilidad aprendida como: jugar a las cartas, al fútbol, o tocar un instrumento, por supuesto algunos serán notables en estas actividades, pero más bien usan su propia capacidad de inteligencia y su poca o mucha dotación de ella.
Hay quien sólo sabe hacer dinero y a eso dedica su vida, quizás sea un ignorante en otras cosas, quizás ni siquiera sepa escribir, pero posee una habilidad que le hace ser y parecer alguien muy inteligente, y lo es, en su área y en su habilidad. Hay muchos, muchos deportistas que son de una torpeza mental pero que haciendo su actividad son vistos como semidioses y sí, los consideran incluso “genios”. Hay quien sabe tocar instrumentos e interpretar música sin haber aprendido técnicas o las partes académicas y resulta que con el tiempo se convierten en grandes compositores…como el caso de muchos “genios” del Rock o de la música popular. Hay algunos personajes que ni teniendo preparación académica, ni poseyendo memoria o habilidades notables se convierten en personajes influyentes de la vida social y popular, como el caso de muchos conductores de televisión, de hecho hay algunos que los nombran: “Líderes de opinión” y lo único que hacen, realmente, es aprenderse todo el chisme y habladurías de personajes de la política o los medios de comunicación o entretenimiento, y sí, la gente los considera muy inteligentes.
Afortunadamente algunas inteligencias serán apreciadas por otros seres humanos por su méritos propios y por que no habrá duda de que un personaje posee una gran dotación de inteligencia, pero insisto, no es la medición, ni su estado de “sabio”, sino sus actos, su actividad la que hará que salga a relucir la inteligencia.
Así que, no se angustien si su medición de IQ es menor a 80 o superior a 120, no es necesario para la vida en general, como no es necesario angustiarse en crear “niños genio” y tampoco es necesario creer que sólo estos personajes podrán ser mejor adaptados en la sociedad. De hecho, los llamados “genios” regularmente son tomados como excéntricos, locos y tipos raros, así sucede, quien es diferente siempre será tomado como alguien ajeno y como un cierto peligro para la comunidad…así que ¿ustedes que tienen hijos, de verdad quieren crear a un inadaptado social, a un ser inseguro de convivir con otros, a un ser que cuestione y critique todo por que no se adapta a su forma de pensamiento, o quieren a alguien, que al contrario, pueda dar y ofrecer a generaciones posteriores cosas y actos que trasciendan y cambien el rumbo de la humanidad?
Seguramente muchos pensarán en la primera opción, pero si esa es su decisión….pues síganla, pero no se quejen en ningún momento y procuren, simplemente intenten no ser tan orgullosos y vanidosos de creer que poseen una verdad que los demás no conocen, en realidad esa verdad oculta no le preocupa ni ocupa la mente de los demás, sólo de quien dice poseerla y como sólo él la conoce entonces esa verdad no existe.
Está bien creerse inadaptado, pero no es tan bonito serlo, está bien querer ser genio, pero serlo no ofrece las mejores oportunidades de vida, está muy bien creer que se posee la verdad, pero la verdad siempre cambia según quién la posea.
Usen su inteligencia, poca, mucha, pero no dejen de hacer, que la inteligencia no es algo estático y apelmazado, la inteligencia se mueve, crece, se reproduce y cambia..la inteligencia es aportar, la inteligencia es aprender y dar. Esa es la inteligencia.
Y dejen de creer, por favor, que sólo el ser humano es inteligente, no sean soberbios.
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